Quemagrasas ¿Funcionan? - ¡El mayor secreto por fin desvelado!



¿Funcionan realmente los quemagrasas?

Rotundamente… ¡Sí!

Y no lo digo porque yo los venda, sino porque, debido a sus componentes, cumplen su función. 

Estoy hablando de productos que podéis encontrar en tiendas de suplementación deportiva, naturales, elaborados a base de plantas como té verde, café verde, guaraná, extracto de uva, pimienta, guindilla… y muchas veces combinados con diuréticos como diente de león, cola de caballo, jengibre… Funcionan. Es imposible que no lo hagan. Sería como tomar un par de cafés y no aumentar nuestro ritmo cardíaco, o bebernos una botella de agua y no calmar nuestra sed. No importa lo que pensemos, eso sucederá, en mayor o menor medida.

Hablo de esos productos, que son por los que pongo la mano en el fuego. No voy a defender pastillitas milagrosas porque desconozco su composición y sus resultados más que decepcionantes, ya que al ser productos inventados y comercializados para aprovecharse de la gente y sacarles los cuartos, prometen cosas que no son, con las típicas fotos manipuladas del “antes” y el “después”.



Y ahora es cuando más de un@ dirá: 

-          - Pues a mí no me funcionan.

Claro. No te j*des. Viene gente a mi tienda a comprar quemagrasas, esperando un milagro, y ni siquiera hacen dieta, que es lo principal. Si no llevas una dieta controlada de nada te va a servir un quemagrasas. Y cuando se lo explico encima se mosquean. Para mí es muy fácil decirles “llévate este, verás que bien”. Hago la venta y gano un dinerito. Pero no me gusta estafar a nadie, prefiero ayudarles a lograr su propósito, de la forma más rápida y barata posible. Pero paradójicamente prefieren gastar mucho dinero, durante mucho tiempo y no obtener resultados. 

Me estoy dando cuenta de que complicamos muchísimo las cosas, eliminando comidas, nutrientes, pasando hambre, sustituyendo por batidos, gastando dinero, pasan días, meses, años… y al final nos quedamos como estábamos, o peor. Con lo sencillo que es hacer una dieta sana y controlada, comer 5-6 veces al día, tener mucha energía (ya que no eliminamos nutrientes) tomar solo un quemagrasas… ¡y ya está!

Y ahí es donde iba (que me enrollo más que una persiana). Los quemagrasas funcionan muy, pero que muy, bien, si estás haciendo una dieta. ¿Por qué?

Todos tenemos un metabolsimo basal. Esto es las calorías necesarias, diarias, para vivir, para nutrir nuestras células, para mantener las funciones básicas de nuestro cuerpo. A partir del MB, y de nuestra actividad física diaria, calculamos nuestro gasto diario energético. Si nuestra ingesta supera el gasto, un exceso de calorías "malas" diarias se almacenan, principalmente como tejido adiposo (grasa). Si bajamos la ingesta respecto al gasto energético, bajamos de peso. Y ya está ¿no parece sencillísimo?


 La función de los quemagrasas, principalmente los termogénicos, es la de aumentar nuestro gasto calórico. Es decir, quemamos más calorías diarias y necesitamos más calorías diarias. Ingiriendo la misma cantidad, sale como resultado un déficit mayor.

Entonces, si no sabemos cuántas calorías diarias ingerimos, ni cuál es nuestro metabolismo basal, ¿cómo carajo van a funcionar los quemagrasas? 

Pongo un ejemplo:

· Fulanito tiene un GET (Gasto Energético Total) de 2.000 Kcal (para mantenimiento).
· Fulanito no sabe cuál es su gasto energético diario.
· Fulanito ingiere (sin saberlo): Lunes 2.300 Kcal, Martes 2.600 Kcal, Miercóles 1.900 Kcal, Jueves 2.750 Kcal, Viernes 2.150 Kcal, Sábado 2830 Kcal, Domingo 1.600 Kcal.
· Fulanito compra un termogénico (quemagrasas) que le hace quemar, por ejemplo, 150-200 Kcal más al día. 

¿Crees que le sirve de algo?


 Otro ejemplo:

· Minganita tiene un GET  de 2.000 Kcal diarias.
· Minganita está haciendo una dieta controlada de 1650 Kcal diarias. Ingiere menos de las que necesita. Es decir, el resto las compensará con las que tiene en su propio cuerpo, perdiendo peso.
· Minganita compra un termogénico que además le hace quemar 150 Kcal diarias (por ejemplo).

¿Crees que a Minganita le funcionará el quemagrasas? ¡Claro que sí! 

En conclusión:

¿Funcionan realmente los quemagrasas? Si los tomas cuándo y cómo debe ser, sí. De lo contrario es como echarle gasolina a un coche sin ruedas, y esperar poder darle una vuelta a la parienta. "Si yo le he puesto gasolina", "Me han engañado, esta gasolina no funciona".


Otro día hablaré de otra especie en plena expansión, los que no aumentan de peso y la proteína no les "hace nada", pero solo entrenan media hora mirando el WhatsApp, sin llegar al fallo muscular, no desayunan, solo comen pollo y arroz como si fuesen alimentos milagrosos, se ponen hasta arriba de "cubatas" los sábados (algunos incluso más días) y, lo más importante, no hacen una dieta específica, con un número de Kcal, repartidas en un % concreto de proteínas, hidratos de carbono y grasas.